miércoles, 19 de junio de 2013

EMPRESA - Consejos para emprendedores: Primeros pasos y fallas típicas al iniciar una empresa

“Nosotros creemos (…) Que la justicia económica, puede ser obtenida mejor por hombres libres a través de la libre empresa...”

Así reza una de las líneas del credo de la JCI (Junior Chamber International), organización formadora de líderes y de emprendedores que busca entre otras cosas contribuir a fomentar el desarrollo de la comunidad.

La libre empresa es una vía para el desarrollo de los pueblos, de ahí la importancia de fomentar el emprendimiento, por eso queremos dar algunas recomendaciones a quienes tienen alguna idea de negocio y quieren tener éxito en la creación de su empresa.


ANTES DE CREAR UNA EMPRESA
La creación de una empresa es un gran reto y quienes lo asumen deben tomar en cuenta algunas consideraciones para evitar fracasos y malas experiencias, además de la formación necesaria en aquellos aspectos técnicos del negocio que se está emprendiendo hay algunos temas de actitud, reflexión y planificación que deben cuidar:

IDENTIFICA TUS MOTIVOS
Antes de iniciar un emprendimiento, debemos hacer un análisis profundo de nuestras motivaciones, algunas de las más comunes son:
ü  El deseo de ser nuestro propio jefe y tener nuestro propio horario
ü  Búsqueda de libertad financiera
ü  Aprovechar una buena oportunidad de inversión
ü  “Alguien debe continuar el negocio de la familia”
ü  Nos quedamos sin empleo y no nos queda otra alternativa

Siempre habrá un motivo para emprender, bien sea por espíritu emprendedor o porque no le queda más remedio, tener un negocio propio tiene un precio y hay que estar dispuesto a pagarlo; la creación de una empresa sostenible requiere esfuerzo y dedicación, sólo lograremos el éxito postergando algunas comodidades para concentrarnos en la ejecución de nuestro proyecto empresarial.

DEFINE TU PROPUESTA DE VALOR Y TUS VENTAJAS COMPETITIVAS
Una vez que hemos identificado nuestras motivaciones y asumimos el compromiso de ejecutar un emprendimiento debemos definir nuestra oferta:
ü  ¿Qué necesidad satisface nuestro producto o servicio?
ü  ¿Qué problema resolvemos?
ü  ¿Qué innovación estamos produciendo?
ü  ¿Cuál es nuestra habilidad especial?
ü  ¿Qué característica particular tiene nuestro producto o servicio?

Respondiendo estas preguntas definimos nuestra propuesta para el mercado, al iniciar un negocio entramos en una competencia donde no sólo hay que conocer las reglas del juego sino también hay que saber moverse, debemos tener una oferta que nos defina y que nos diferencie del resto de los jugadores.

Pero más importante que definir la propuesta de valor es responder a la siguiente pregunta: ¿Por qué alguien debería comprar mi producto o servicio y no el de otro? De esta respuesta puede depender nuestra subsistencia en el mercado, esta es la que nos hace únicos e inigualables y lo que hará que nuestra empresa sea capaz de competir exitosamente.

CLARIFICA TU MODELO DE NEGOCIO
Teniendo claras nuestras motivaciones y nuestra propuesta de valor, es necesario estructurar un modelo de negocio donde se describa claramente la manera como se generarán los ingresos y los beneficios, el modelo de negocio nos permitirá identificar nuestro segmento de mercado objetivo, como entregaremos valor a nuestros clientes, actividades, socios y recursos clave y la estructura de costos de nuestro proyecto.

Al definir nuestro modelo de negocio podemos establecer estrategias, hacer planes, etc. de manera enfocada y objetiva.


FALLAS TÍPICAS DE LOS EMPRENDEDORES
Muchos emprendedores se lanzan a la aventura de crear una empresa de manera apresurada y olvidan cuidar ciertos detalles que pueden amenazar gravemente el éxito de su proyecto empresarial.

SOBREESTIMARNOS O SUBESTIMAR A LA COMPETENCIA
Pretender iniciar un negocio creyendo que nuestras habilidades técnicas para elaborar nuestro producto o servicio son suficientes para asegurarnos el éxito es demasiado iluso; podemos ser “muy buenos en lo que hacemos”, pero eso jamás será suficiente.

Es importante que como emprendedores dejemos de lado sentimentalismos y nos “desenamoremos” de nuestros productos o servicios para analizarlos objetivamente de cara al mercado, tomando en cuenta que el mercado es dinámico y la competencia siempre reaccionará ante un nuevo actor, aunque no las veamos las barreras de entrada están ahí.

QUERER HACERLO TODO
Bien sea por falta de recursos financieros o por no saber delegar, es muy común que el emprendedor quiera abarcar más actividades de las que humanamente puede ejecutar, esta práctica es uno de los enemigos más feroces de un emprendimiento.

La dificultad de esto radica en que debemos aprender a “soltar”, buscar colaboradores y entregarles partes del negocio para dedicarnos nosotros a lo mas importante que es “dirigir la empresa”, mucha gente piensa que nadie puede hacer las cosas mejor que ellos y caen en una trampa sin salida que perjudica al negocio gravemente

Si un día tiene 24 horas, en teoría dedicamos 8 a dormir, 8 a trabajar y 8 “a vivir”, entonces al dedicar más tiempo del necesario al trabajo se lo estamos quitando a alguna de las otras dos áreas, si bien hay que pagar el precio del emprendimiento, hay que tener límites y debemos estar dispuesto a dar “el salto cuántico” definitivo de auto-empleado a empresario.

HACER PROYECCIONES IRREALES
Otro error terrible del emprendedor que actúa de manera emocional es pensar que el mercado está esperando pacientemente que llegue el con la solución a todos los problemas, muchas veces hacemos proyecciones de lo que queremos vender sin contemplar lo que podemos producir, o peor aún sin considerar lo que el mercado puede consumir.

Nuestra capacidad de producción o de venta no tiene nada que ver con lo que podemos vender, esto último lo define el mercado y tenerlo claro nos ayuda a ser realistas en nuestras proyecciones y establecer estrategias para el crecimiento controlado y la consolidación de nuestro proyecto.

NO HACER UN PLAN DE NEGOCIO
El plan de negocio, al contrario de lo que muchos piensan no tiene por qué parecer una tesis de grado, ni es una “proyección  financiera” para presentar a un inversionista y “convencerlo” de asociarse con nosotros; el plan de negocio es un documento dinámico que nos ayuda a superar todas las consideraciones mencionadas más arriba y aterrizar un idea para convertirla en una empresa sólida en un plazo razonable.

El plan de negocio puede ser más o menos complejo dependiendo del modelo de negocio y puede tomar mucho o poco tiempo dependiendo de la complejidad de la idea, información disponible y conocimiento del negocio por parte del emprendedor.


CONCLUSIÓN
En definitiva, la creación de una empresa requiere planificación, seriedad y compromiso por parte del emprendedor, si bien tiene cierta complejidad no es una tarea difícil, si se aprende lo necesario y se hace de la manera adecuada, puede ser muy gratificante y rentable.

Con la asesoría adecuada, se pueden evitar estas fallas y tener un emprendimiento más sano y sostenible, nuestra escuela de pre-empresarios y/o nuestra asesoría personalizada puede ayudar a cristalizar esa idea de negocio y tener una empresa sólida, si desea ampliar esta información o alguna ayuda particular en este sentido, puede ponerse en contacto con nosotros al email sgcvzla@gmail.com o al celular (+58)414-4802725

Luis Rodríguez
Director General - SGC Sistemas Gerenciales Creativos C.A.


lunes, 29 de abril de 2013

EMPRESA - ALINEACIÓN ESTRATÉGICA PARA ALCANZAR OBJETIVOS


Vicente es un joven empresario de Valencia, Venezuela; muy entusiasmado con su pequeña fábrica de productos de limpieza no ha escatimado recursos en capacitarse para gerenciar adecuadamente su organización y ha planteado objetivos de crecimiento para los próximos años, pero hay algo que lo tiene muy frustrado y lo está llevando a “perder la fe”: la gestión del día a día de la empresa le roba todo el tiempo que debería dedicar a lo que debería ser su función principal, la generación de nuevos negocios y la ejecución de su “plan estratégico”, se siente atascado y entrampado en la supervisión del personal, resolviendo problemas triviales y “apagando fuegos”.

URGENTE VS. IMPORTANTE
El caso del párrafo anterior es mucho más común de lo que debería, a diario nos encontramos PYMES donde lo urgente se antepone a lo importante generando en el empresario ansiedad, frustración y estrés; cambiar esta situación puede parecer a veces una misión imposible o por lo menos titánica, pero no tiene por qué ser así.

La buena noticia es que hay alternativas, existen modelos gerenciales que permiten al empresario mantener o recuperar el rumbo del negocio, enfocándose en los aspectos estratégicos sin descuidar la gestión diaria, todo es cuestión de establecer prioridades, configurar adecuadamente la organización e implementar un sistema de gestión que ofrezca visibilidad y control de la operación. Para lograr esto hay que cambiar algunos paradigmas y tomar en cuenta algunas consideraciones importantes:

PARADIGMA 1: EL EMPRESARIO PULPO
La inmensa mayoría de las PYMES están dirigidas por emprendedores que, con mucho esfuerzo, han formado su empresa “desde abajo” y nadie conoce mejor su negocio que ellos mismos, por eso creen que personalmente deben resolver todos los problemas, realizar los acabados de cada producto, comprar la materia prima, negociar con proveedores y clientes, realizar la cobranza y las gestiones bancarias, además de manejar la caja chica, etc.

Entre tantas ocupaciones, terminan interviniendo mediocremente en todas las áreas de la empresa y entorpeciendo su propio desarrollo y crecimiento, deben aprender a delegar, empoderar a sus colaboradores y enfocarse en lo que es realmente su misión como líder de la organización.

PARADIGMA 2: LA TECNOLOGÍA
Aunque casi ninguno lo asume, muchos empresarios ven la tecnología como un mal necesario, es decir, si pudieran prescindir de ella lo harían, preferirían concentrarse en comprar, producir y vender, teniendo sólo un par de computadores para llevar las cuentas y realizar las facturas, esta creencia se debe al desconocimiento de las posibilidades que ofrecen los adelantos tecnológicos de este siglo.

La web 2.0, redes sociales, etc. son conceptos con los que debemos familiarizarnos y entenderlos para buscar oportunidades de negocios en este mundo cada vez más virtual.

PARADIGMA 3: EL EMPLEADO MEDIOCRE
Esta creencia, que se utiliza para justificar y reforzar el paradigma número 1, es muy común y perjudicial para la PYME; no sólo asumimos que nadie más que nosotros puede hacer bien el trabajo, sino que además creemos que nuestros colaboradores no pueden aprender.

Si hemos hecho bien la tarea, hemos dado el entrenamiento y el empowerment adecuado y aun así no estamos obteniendo buenos resultados de nuestros colaboradores debemos revisar alguna de estas dos situaciones: o estamos fallando en la selección o no estamos entrenando y/o delegando adecuadamente, en cualquier caso, el problema lo tenemos nosotros y no el empleado.

Una vez más, aprenda a delegar, defina claramente que espera de cada colaborador, comunique sus expectativas, establezca estándares y exija resultados, luego déjelo trabajar.

CONSIDERACIONES IMPORTANTES A TOMAR EN CUENTA:
Para implementar un buen modelo gerencial que permita alinear a toda la organización con los objetivos, controlar y supervisar las operaciones sin morir en el intento y de manera enfocada recomendamos no pasar por alto las siguientes recomendaciones:

1.       OBJETIVOS INTELIGENTES
Al momento de plantearnos objetivos estratégicos hay que seguir la regla S.M.A.R.T. (siglas en inglés para Specific, Measurable, Ambitious, Realistic, Time):
ü  Specific (Específicos): los objetivos deben ser definidos de la manera más precisa y detallada posible.
ü  Measurable (Medibles): Los objetivos deben ser cuantificables, debemos poner metas que podamos medir y comparar con nuestros planes para corregir desviaciones.
ü  Ambitious (Ambiciosos): Si el objetivo no se nos presenta como un reto, entonces no tendremos motivación para alcanzarlo.
ü  Realistic (Realistas): El objetivo debe ser realizable, alcanzable, para esto es importante que se planifique con los pies en la tierra, conociendo nuestra realidad y nuestro alcance.
ü  Time (Acotado en el tiempo): Cualquier objetivo que fijemos debe fijarse para un período específico o con un plazo para su consecución, si no es simplemente una buena intención.

2.       FACTORES CRÍTICOS DE ÉXITO
Debemos identificar que variables hay que cuidar en nuestra gestión diaria para garantizar que cada actividad esté contribuyendo con los objetivos estratégicos, que áreas necesitan especial atención por parte nuestra o que factores amenazan o soportan el logro de esos objetivos, al tenerlos identificados nos enfocaremos en esas variables que aportan valor a la estrategia y obviaremos las que no aporten valor.

Es fundamental para el éxito de la estrategia que toda la organización conozca y se comprometa a cubrir efectivamente todos los factores críticos de éxito.

3.       CATÁLOGOS DE FUNCIONES
Nuestros colaboradores deben conocer que se espera que hagan para contribuir al logro de los objetivos estratégicos, es fundamental identificar estas contribuciones y comunicarles claramente nuestras expectativas para definir sus aportes, enfocándonos en los factores críticos de éxito.

Esto es particularmente importante para delegar y empoderar a nuestros colaboradores, discutir y acordar los aportes esperados de cada puesto a los objetivos de la organización.

4.       INDICADORES CLAVE DE DESEMPEÑO
Conociendo todos en la organización los aspectos que se deben cuidar para garantizar el éxito de la estrategia y acordadas las contribuciones de cada colaborador, se deben establecer puntos de control para evaluar que tan cerca estamos de los objetivos, realizando los ajustes necesarios y enrumbar de nuevo el plan.

Si cada colaborador conoce el aporte que debe hacer, el éxito de ese trabajador contribuirá al éxito general, es decir, el buen o mal desempeño individual afectará positiva o negativamente el desempeño estratégico de la empresa, en tal sentido debemos definir indicadores clave para cada puesto en función de su contribución y así alinear a todo el equipo hacia los objetivos.

CONCLUSIÓN
El empresario que quiera mantener el control de su empresa sin asfixiarla, deberá hacer un profundo análisis de su estrategia, identificando claramente los factores críticos de éxito y comunicando claramente sus expectativas a cada colaborador, entrenarlo y empoderarlo, acordar una manera de contribuir con esos factores críticos de éxito y luego exigir el cumplimiento y el desempeño adecuado para alcanzar los objetivos de la empresa.

La recomendación es diseñar instrumentos sencillos usando herramientas tecnologías básicas como Excel, que mejoren los procesos y que permitan alinear al equipo, medir su desempeño, sus aportes y el éxito de la estrategia.

Con la asesoría adecuada, se puede implementar un sistema de gestión basado en estos conceptos de manera rápida y efectiva, si desea ampliar esta información o alguna ayuda particular en este sentido, puede ponerse en contacto con nosotros al email sgcvzla@gmail.com o al celular (+58)414-4802725

Luis Rodríguez
Director General - SGC Sistemas Gerenciales Creativos C.A.